Los Espíritus reafirman su conexión con México en una noche hipnótica en el Lunario
Los Espíritus regresaron al Lunario del Auditorio Nacional para ofrecer una presentación marcada por su fusión de rock, blues y psicodelia latinoamericana. La banda argentina reafirmó su conexión con el público mexicano con un concierto íntimo, poderoso y cargado de evolución sonora.
LUNARIOCONCIERTOS2026
Ad Andrade
4/23/20262 min read


Los Espíritus transforman el Lunario en un viaje sonoro de raíces latinoamericanas
La noche de este jueves, Los Espíritus regresaron a la Ciudad de México para presentarse en el Lunario del Auditorio Nacional, reafirmando la estrecha relación que la banda argentina ha construido con el público mexicano a lo largo de sus múltiples visitas al país.
Originarios de Buenos Aires, el grupo ofreció un concierto que confirmó por qué su propuesta se ha consolidado como una de las más singulares dentro del rock latinoamericano contemporáneo. Su sonido, construido a partir de una fusión entre rock, blues, psicodelia y ritmos de raíz latinoamericana, convirtió el recinto en un espacio de conexión colectiva donde la música fue el centro absoluto de la experiencia.
Integrada por Maxi Prietto, Miguel Mactas, Martín Ferbat y Pipe Correa, la agrupación presentó un recorrido por distintas etapas de su trayectoria, alternando temas recientes con algunas de las canciones que han marcado su camino en los escenarios internacionales.
Durante la velada sonaron piezas como “El Viento”, “En Este Mundo No Hay Lugar”, “Jugo”, “El Palacio”, “La Mirada” y “Funeral”, en un repertorio que mantuvo una atmósfera introspectiva y envolvente desde los primeros minutos.
El concierto también permitió apreciar la evolución sonora de la banda, especialmente en composiciones como “Camina”, donde Los Espíritus exploran nuevas texturas sin perder la esencia que los ha definido desde sus inicios. La incorporación de matices más psicodélicos y arreglos más expansivos mostró una faceta renovada que dialoga con la tradición musical latinoamericana desde una perspectiva contemporánea.
La segunda parte del set profundizó esa conexión con el público a través de canciones como “Navidad”, “El Árbol de los Venenos”, “Lo Echaron del Bar”, “Las Sirenas”, “Huracanes”, “Vamos a la Luna”, “Noches de Verano” y “La Rueda Que Mueve al Mundo”, consolidando una presentación que destacó más por su fuerza musical que por cualquier elemento visual adicional.
Lejos de apoyarse en una producción excesiva, Los Espíritus apostaron por la solidez de su ejecución en vivo, construyendo una experiencia hipnótica donde cada instrumento encontró su espacio para expandir la identidad sonora del grupo.
Con esta nueva presentación en la capital mexicana, la banda dejó claro que su vínculo con México sigue fortaleciéndose, mientras continúan encontrando nuevas formas de reinterpretar una propuesta que mantiene intacta su profundidad emocional y su carácter profundamente latinoamericano.
